Ven, Corazòn
Dispuesto
|
No hay sombra de variación en Mí. Soy el mismo ayer, hoy y por siempre. No cambio. Por consiguiente, Yo te digo hoy que perdono los corazones arrepentidos que se humillan ante Mí. La conciencia del pecado que sea traída a Mí, será recibida por cuanto estos ya han sido lavados por Mi sangre derramada por ti. Sólo espero que ese corazón consentido venga a Mí, deseoso de que sea Mío. |
|
|